FACTURACIÓN:
La facturación es un dato que aunque a priori nos parezca insignificante, es muy importante, pues nos aclarará si la empresa tiene suficiente capacidad para soportar el volumen de obra que vamos a contratar.
Nosotros aconsejamos que no se contrate una obra que supere el 8% de la facturación de una empresa, es evidente que ante cualquier problema no se puede responder si el importe de la obra es muy elevado con respecto a la facturación. Un ejemplo sería contratar una obra de 100.000 euros a un empresa que factura 300.000 euros, estaríamos absorbiendo un 30% de la capacidad de la empresa en una sola obra, es evidente que nos encontraremos ante una situación de alto riesgo.
BALANCE:
El balance nos servirá para ver si la empresa es solvente. También debemos asegurarnos que los balances han sido presentados en el Registro Mercantil. |